viernes 30 de noviembre de 2007

"Memorias" Parte Uno


Pongo mejor la Parte Uno primero, para que puedan ser leídas en orden correlativo.

"Mi Música, las mujeres y todo lo demás"

Parte Uno


(1991-2000)


Introducción (breve)

Esto es una especie de bitácora retroactiva, como si hubiese tenido un blog durante estos 16 años, relacionando mi vida con la música. Mejor dicho, la música metida en mi vida. No es un autobiografía, no es un intento exhaustivo. Son las canciones de mi vida,que me han acompañado en estos largos años. Y hay episodios de mi vida que he omitido, porque vamos, es mi blog, y escribo de lo que me parece bien.

Desde 1991 Queen y Freddie Mercury lo fueron todo. Por lo tanto, en cualquier época de estas memorias es música que estaba escuchando. Desde 1994 hay que agregar a David Bowie.

1991 Innuendo, en Sábado Taquilla. Tremenda canción. Espectacular. Antes conocía a Queen, durante 1990 en mi curso el regalo oficial de cumpleaños fue su Greatest Hits I. Ahora Innuendo es fuera de serie. Empiezo a coleccionar los cassettes de Queen. Llegaré a tenerlos todos, salvo Live Killers.

Campeonato de algún deporte, de Colegios Alemanes, en Temuco. Anda una mina que es de Puerto Montt. Me encanta. Está con una amiga. Le digo a un amigo que las vayamos a sacar a bailar. Él me dice que quiere bailar con la rubia. Genial, la mina que me encanta es la otra. Nos dicen que si, y empezamos a bailar. Should I Stay or Should I Go, es la primera canción que efectivamente estoy bailando con una mina que me gusta. Luego viene algo de Locomia y Roxette. No le pregunto el nombre. Prenden las luces, se termina la fiesta, y nunca supe como se llamaba.

1992"Chupete" Marín, un cabro de Villarrica que era de mi edad, o incluso un poco mayor, que había llegado a mi colegio y tras quedar repitiendo era compañero de mi hermano dos años menor, nos contaba que uno iba a poder enviar información por teléfono, de un computador a otro computador. Sin fax, ni nada de eso. Le rebatí, eso es imposible. ¿¿Cómo se iban a pasar datos por la línea telefónica??. (Marín se suicidó años después. Que descanse en paz).

Musicalmente, el Achtung Baby de U2 es impresionante. Lo escucho una y otra vez. La única canción que no me gusta tanto es Misterious Ways, pero por razones sentimentales.

1993
Años horribles para mi. En los "malones" nunca me atrevo a bailar, y llego a odiar a Roxette y los Guns por cantar las canciones que no puedo bailar.

Me gustan los singles del Very, de Pet Shop Boys.

U2 lanza Zooropa. Stay y Numb son los super hits. También me gustan mucho Zooropa y The Wanderer, cantada junto al mítico Johnny Cash y su vozarrón. Confirmo mi predilección por ellos, empiezo a comprar todo lo que encuentro, y escuchando completos los The Unforgettable Fire, the Joshua Tree, Rattle and hum, me convenzo de que son de los mejores grupos que han existido


1994 Lo taquilla era querer ser Kurt Cobain y después ser Eddie Vedder. Pero el grunge nunca me gustó. Como mucho pasaba a los Stone Temple Pilots. Seguía fiel a Queen, y les preguntaba a todos esos aspirantes a grunges, ¿porque Cobain le hace covers a Bowie? ¿Qué música siempre quiso en su funeral el primer vocalista del grupo que después fue Pearl Jam? Death on two legs, de Queen (1975), según las mismas revistas que ellos compraban para saber "todo sobre sus ídolos".

La U es campeona, y soy muy feliz. Celebramos como locos en el centro de Temuco.

1995 Segundo medio. Internet era algo nuevo. Demasiado nuevo. Carísimo además. Descubrimos el modo de sacar ventajas del proveedor, que me parece era el servicio Lazos, de la UFRO. Un amigo estaba registrado, pero la cuenta la pagábamos entre cuatro, y aspirábamos a caer dentro de un servicio donde eran X horas y más. Apostábamos por ese "más", para que saliera a cuenta. Duramos un par de meses, hasta que al amigo que tenía el contrato se lo caducaron porque nos cacharon. Made In Heaven de Queen, emocionante. Garbage saca su disco, y es genial. Outside de Bowie también.

Me gusta una niña de 8º. Es preciosa, y cada vez que pasa fuera de mi sala, caminando hacia su casillero, nos quedamos mirando. Me mira a mi. Un día me queda esperando a la salida del colegio. ¿Pero me está mirando a mí? ¿Seguro? ¿Y si es a otro? ¿Si me acerco y se ríe de mi confusión? En 2006 volví a compartir con ella, en un curso para egresados de mi universidad. Sigue igual de linda, y todavía me corto un poco al hablar con ella.

Doy mi primera entrevista. De regreso de la gira de estudios al norte (en mi colegio es en II medio, desde que un par de años antes pillaron a dos alumnos teniendo sexo, mansa wea). Parque Arauco, voy a una tienda de música a comprar el cassette azul de Weezer, donde salen Undone y Buddy Holly (que era una de las canciones que traía el CD de Windows 95 para mostrar sus gracias). En la tienda, la vendedora está champurreando con un gringo, que quiere música chilena. Me ofrezco como intérprete. Le recomiendo Los Tres, Los Prisioneros, La ley, Inti-Illimani, y otras cosas. El tipo se llama Marco Werman, y trabaja en la Public Radio International de Boston. Me pregunta si me puede entrevistar, y claro, accedo encantado. Un joven chileno habla de su país. Tengo 16 años.

¿Mi música en la gira? Therapy, aunque se rieran mis compañeros. Años después hicieron Lonely crying only, una de las mejores canciones que he escuchado. Además Pantera, U2, la banda sonora de El Cuervo. Hay competencia por poner música en la radio del bus. Logro poner mi cassette, pero mis compañeras reclaman a la segunda canción. Claro, uno tiene que escuchar las huevadas de ellas, pero no podían con un poco de rock.

La U es bi-campeona, y soy más feliz todavía. Celebramos como locos en el centro de Temuco.

1996 Ya había más ofertas de servicios de internet, aunque seguía siendo algo bastante restringido. En marzo de ese años hicimos el primer "asado de IRC", en el campo de uno de los nuestros. Con el correr del tiempo, esa fecha se fue distorsionando, llegando algunos a afirmar que había sido en 1994, pero era cosa de ver las fotos de un par de amigos mechones, todos rapados. Que caras de pendejos teníamos. Ahora podemos seguir siendo pendejos, pero con cara de más viejos, que es algo peor.

Buenos años, donde tuve el gusto de ser un aspirante a hacker. Mi hit fue cuando llamaron a mi padre, para avisarle que tenían registrado que desde la línea de mi casa se había ingresado con la cuenta de una imprenta, de Santiago. Yo era menor de edad por entonces. Había crackeado esa cuenta, aunque ya ni me acuerdo cómo pude haber hecho cosa semejante. Lo amenazaron con una demanda, pero él como buen abogado, les dijo que le encantaban los juicios. No pasó nada. Pobre imprenta, les debe haber llegado una buena cuenta. No me culpen si en Chile se imprimieron menos libros ese año. Tenía 17, y sabemos que nadie es serio a esa edad.

También usamos cuentas del ministerio de educación, entre otras. Nunca pasó nada.

Y llegamos al IRC. En un comienzo, era un punto de encuentro, al menos en el canal #temuco. Al final todos éramos conocidos, la ciudad es chica, y el acceso a internet no estaba masificado. Fue una buena época, para ponerse de acuerdo en jugar Doom en línea, o simplemente entrar a las 20:00 para agarrar OP (@). Eso era ser operador del canal, y era un potente signo de status. No me interesaron mucho esos símbolos. Tenía vida propia, en la vida real.

Empezamos a tomar. Vamos a la casa de un compañero alemán, que se lo pasa solo pues sus papás aprovechan de recorrer Chile en cada fin de semana largo. Cerveza y Risiko, que es como el Ataque alemán. Todos se curan. Canciones de The Police son bailadas desenfrenadamente. No me curo nunca. Quiero vomitar, todos vomitan y yo siempre sigo sobrio.

Caminamos por Avenida Alemania, venimos de despedir a una compañera que se va de la ciudad. Un amigo anda con un walkman, y nos detenemos a escuchar la definición a penales entre la U y Defensor Sporting allá en Uruguay. Ganamos y hasta los colocolinos del curso celebran con nosotros.

Sueño con bailar When you're gone con aquella niña, que ahora está en 1º medio, pero nunca me atrevo siquiera a hablarle. The Cranberries son muy buenos. El año anterior le regalamos el No Need To Argue a mi mejor amigo. El resto del tiempo, rayo con Hallo Spaceboy, la versión de Bowie con los Pet Shop Boys. Hay un gran canal de música, cuyo nombre no recuerdo, que la pasaba constantemente. Tenía que escucharla cada vez. Meses más tarde me compraré el EP, donde viene una versión en vivo de Moonage Daydream, otra de Under Pressure y un mix de Hearts Filthy Lessons.

Logro curarme con pálida. Lamentablemente fue en el cumpleaños de un ex compañero que era bastante popular, por lo que la mitad de mi colegio me vió como trapo.

Antes de partir a Alemania, despedida en mi casa, con mis amigos. El show corre por cuenta de uno en particular, que junto a mi hermano menor se robaron la película. Despertamos con el clásico Jump, y caminando hasta el colegio nos demoramos 1 hora en un trayecto que diariamente tomaba menos de 15 minutos.

Cerramos el año con Atari Teenage Riot y su Speed.


1997 Era de los muy pocos de mi curso que entraba a IV medio y no era virgen (en el viaje a Europa, pero eso es material que definitivamente guardaré acaso para mis memorias). Ni idea si eso le ponía algún grado de presión a mis compañeros. Pero a mí sí me colocaba presión el hecho que algunos de mis amigos empezaran a pololear, y yo no, y tuvieran menos tiempo para jugar fútbol o juegos de fútbol en PC.

Daft Punk con Da Funk, Around the World y Revolution 909 amenizaban los carretes, donde la gracia era tomar la mayor cantidad de trago posible. Recién en 1999 escuché el Homework completo, un tremendo disco.

En 1997 vimos Trainspotting, y su soundtrack fue la banda sonora de mi salida de IV medio. Está bien, tuve que tragarme las típicas mamonerías de la ceremonia de graduación, onda 1492 y eso, pero en mi cabeza sonaban Brian Eno o Iggy Pop.

El mal rato de las canciones mamonas lo pasé una vez, ya que ni siquiera fui al ensayo de la ceremonia de graduación (¿es necesario ensayar algo tan fácil como caminar de la mano con una compañera y luego subirse al estrado?). Mis compañeros me fueron a buscar a la casa. Mientras caminaba hacia la cocina, les grité que iba a llamar a los pacos. Seguí caminando y se habían ido. Siempre han sido medio cobardones y hasta el dia de hoy juran que mi broma era en serio. Seguro no sabían que a los 18 yo tampoco podía ser serio.

1998 No tendría polola hasta mediados de este año, no sin antes haber tenido otra gran aventura para un pendejo de 19 años, que si algún día publico mis memorias me comprometo a contar, pero que me da pudor (¿que pasa si mis padres leen esto?). Sólo diré que tuve mis días de "sexo, drogas y rock'n'roll", en Santiago, con una mujer 10 años mayor que yo. Para el resto, esperen :P

¡Y llegó mi primera polola! Para variar era mayor que yo, pero un par de meses. Los suficientes en todo caso para haber salido del colegio un año antes que yo. Luego me di cuenta que me venía joteando desde el verano. Yo ya tenía muchas horas de sexo en el cuerpo, pero fue agradable descubrir que una niña bonita se preocupara por mi. (Ella en el colegio pasaba piola, no era de las "minas" de su generación. Principalmente por una cosa de actitud. Pero era muy linda, tanto que en un viaje a Lican Ray, paseando por la playa, un grupo de pendejos me empezó a aplaudir por la mina con la que andaba). Tenía por fin alguien con quien conversar.

La onda había empezado cuando un amigo me invitó a ver los videos de la Franja del No, en casa de ella. Ni pescamos los videos, empezamos a conversar y teníamos muchas cosas en común. Demasiadas.

Con las hormonas a mil, no había mejor sensación que ir en el mítico Vento de regreso a mi casa, a la hora que empezaba a aclarar (que otras veces era de día, a las 8 de la mañana), escuchando Deep Blue Day, luego de haber pasado la noche con ella. O cantando Lust for Life. El sexo, la música y una fumada de un pito miserable, me hacían sentir como el mismo Mark Renton por las putas calles de Edimburgo.

Ese amor duró hasta una noche de Teletón (otra razón para que me cargue el show alrededor de esa buena obra), en que ella prefirió quedarse con unos amigos fumando unos porros en lugar de volverse conmigo. La volví a ver dos veces más, una para avisarle que terminábamos y un par de años después en el supermercado.

Por fin me siento cómodo en una discoteque. Íbamos con amigas del IRC, finalmente tenía con quienes bailar sin miedo a que me digan que no. Además la Block está casi a nuestra disposición, porque todo el mundo se fue a la disco de moda. Es como tener un living gigante. ¿La música? Es casi lo de menos, nada memorable, pero totalmente soportable.

Cerré ese 1998 lleno de experiencias, siendo echado de la UCT, donde había entrado a estudiar Derecho, por reprobar no me acuerdo cuantos ramos por mera inasistencia. En el par de ramos que fui, me fue bastante decente. Lo suficiente para que años después ese profesor se acordara de que fui buen alumno.

Tiempos de She's a Star de James (disco de 1997). Una de las pocas canciones que canto decentemente y que me sé entera, y que no es de Queen.

Con mi mejor amigo decidimos bailar Born Slippy (otra vez Trainspotting) donde fuera. Bastaba que escucháramos el comienzo para salir a buscar cualquier mina, cómo fuera, y poder bailar.

1999 Verano, Desibelius discoteque, en Licán. Primera vez que agarro curado en una disco. A una ex compañera del 98. Puro efecto del copete. Bailamos Procura y empezamos a atinar. Al otro día cuando me acordé, andaba medio escondido, pero nos encontramos igual. Piola.

Ya las conexiones a internet habían mejorado bastante, era normal poder conectarse todo el día y dejar bajando música, que también se encontraba en páginas. Para empezar, bajé gigas y gigas de Queen. Recitales en todas partes, lados B, todo lo que encontraba.

Escucho por primera vez Goin' Back, cantada por Freddie Mercury, cuando su nombre artístico era Larry Lurex. Tremenda canción. Me emociona cada vez que la escucho. La canción la compusieron Gerry Goffin y Carole King, y es una suerte de declaración de principios que en mí al menos, permanece absolutament vigente:

I think I'm going back
To the things I learnt so well in my youth
I think I'm returning to
Those days when I was young enough to know the truth
Now there are no games
To only pass the time
No more colouring books
No christmas bells to chime
But thinking young and growing older is no sin
And I can't play the game of life to win
I can recall a time
When I wasn't ashamed to reach out to a friend
And now I think I've got
A lot more than just my toys to lend
Now theres more to do
Than watch my sailboat glide
And every day can be
My magic carpet ride
And I can play hide and seek with my fears
And live my days instead of counting my years
Then everyone debates
The true reality
I'd rather see the world
The way it used to be
A little bit of freedom's all we lack
So catch me if you can
I'm going back

El resto del año fue una época de estudios más que nada. En mi nueva universidad me empezó a ir super bien. Y seguimos con el IRC, ya como Superstar, por el tremendo cover que Sonic Youth hizo de esta canción de los Carpenters. IRC estaba derivando de un grupo de amigos, a jotearse minas, a agarrar con ellas, a luego enterarte que te habías cagado a un amigo, que pololeaba con la misma mina que te acababas de agarrar, a más marihuana, a casi pura marihuana (una vez en un pito hecho con una toalla nova, es verdad, no estaba tan volado como para no acordarme), y luego embarazos y ahí todo se pudrió para mi.

2000 Verano. Viajo a Santiago a un encuentro internacional, el mismo día domingo del triunfo de Lagos. Por cada pueblo que pasamos habían celebraciones. Creíamos de verdad que Mañana será otro Chile, y había trabajado duramente por eso, recorriendo Temuco y juntando una serie de anécdotas. Y además, votando tres veces por él (primarias, y primera y segunda vuelta).

En el encuentro conozco una mina. Interesante, hermosa, me pesca, conversamos de todo. Otros cabros de Temuco, me preguntan inquietos ¿La conoces? Está arrendada "Las Brujas", sólo para nosotros. Cometo un error, entro a la discoteque un poco más curado de lo aconsejable. Pero igual empezamos a bailar. Hay onda. Un argentino que anda en el encuentro se me acerca y me dice: "Che, que linda que está tu novia". Le digo algo como que estoy enamorado. La vienen a buscar, alguien de su grupo tiene un problema. Pienso que es una excusa y me voy a tomar a la barra. Ella me anduvo buscando, pero me dediqué a tomar. Diez gin con gin. Mañana siguiente, como pico, con pena y acañado, nada peor. Vamos de paseo al Cajón del Maipo. En el bus una niña de Temuco me dice que me aleje de ella, porque ando con el medio dragón. Me amurro. Ella cacha que las cagó, y nos hacemos buenos amigos, compartiendo penas de amor.

Dejo de tomar. Hasta fines de 2002.

Lo mejor en ese tiempo era el Napster. Y bajar música como enfermo de la cabeza. Heroes del Silencio, Groove Armada, Pulp, Moby, New Order, Squirrel Nut Zippers, Frank Zappa, Travis, Los Amigos Invisibles, Los Pericos, Enigma, Tom Waits.

Luego de eso, empezó la época de leer el New Musical Express, que se creen, si era un chico brit, y había que estar en onda. Placebo era un viejo conocido en ese entonces (en ese tiempo tuve el Without I'm nothing (1998), tremendo disco que presté y perdí). Suede, Oasis, para qué decir Blur.

¿Las minas? En aquellos años, todas escuchando a Arjona, Maná o insufribles por el estilo. Musicalmente la única que conocí y que valía la pena, tenía muchos años menos que yo, y a pesar de ser super interesante, me sentí incómodo estando en su pieza, solos. Otra vez el recuerdo de Mark Renton y su colegiala. Yo, un chico universitario de 22 años, no iba a agarrar con una colegiala de 14. Puros escrúpulos. En 2000 tuve una polola, buenos recuerdos, pero éramos muy diferentes, y musicalmente también. Terminando el año, termina el pololeo.

Mi mamá me regala la Solo Collection de Freddie Mercury. Un tesoro.